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Manantial de Sant Hilari

La Gestión de Calidad

Calidad en los procesos

Esta pureza en origen del Agua Mineral Natural Sant Hilari, es conservada con mimo en los procesos de captación y embotellado.


Estos se realizan con la máxima asepsia y pulcritud, ya que, si por cualquier motivo se modifica la pureza original del agua, en alguno de los puntos de estos procesos, ya no hay solución: se debe parar de embotellar, destruir el producto embotellado, higienizar toda la instalación y empezar de nuevo. Para controlar estos procesos y garantizar la calidad sanitaria de los alimentos es de obligado cumplimiento en toda la Unión Europea utilizar el sistema llamado Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC), que está basado en la prevención.


Este sistema consiste en detectar aquellas fases del proceso, llamadas puntos críticos, donde el alimento puede sufrir algún tipo de peligro, respecto a su calidad sanitaria, si no se realizan correctamente. Una vez detectadas se evalúan estos peligros en cada una de ellas y se establecen procedimientos de vigilancia para garantizar que se trabaje siempre bajo control y, asimismo, detectar fácil y rápidamente, cualquier desviación que se produzca y aplicar de inmediato las acciones correctoras pertinentes.


En el caso del Agua Mineral Natural, todos los procedimientos de vigilancia se orientan a impedir que ningún factor externo modifique la pureza original del agua.


Uno de los puntos críticos típicos en el Agua Mineral Natural son las salas de envasado, ya que son el único punto, donde el agua está unos instantes (décimas de segundo), en contacto con el ambiente durante el proceso de tapado.


Para evitar que cualquier elemento del ambiente de estas salas, pueda modificar la pureza original del agua, se utilizan diversos sistemas como por ejemplo: ligera presión positiva de aire ambiental, filtrado y esterilizado; esterilizaciones ambientales periódicas y formación específica en higiene alimentaria, a todas las personas que trabajan en ellas. Esta formación, incluye protocolos de higiene específicos, como inmersión de las suelas del calzado, en un dispositivo con una solución desinfectante; sistemas para el lavado y desinfección de las manos; y otros.


Uno de los sistemas de prevención, más habitualmente empleados en la industria alimentaria, son las sanitizaciones preventivas de las conducciones y recipientes por donde circularán los alimentos. Estos tratamientos, se realizan sistemáticamente, antes ó después del proceso productivo, según un plan establecido de forma totalmente preventiva. En las instalaciones más modernas, como las de Sant Hilari, son ejecutados automáticamente y controlados por ordenador. El final del tratamiento, previo ó posterior al envasado, siempre consiste en un enjuagado intenso de la instalación, con la propia Agua Mineral Natural. Respecto a las instalaciones, cabe comentar, que se diseñan para ofrecer las menores posibilidades de riesgo y también se tiene en cuenta que sean fáciles y seguras de sanitizar: que no queden rincones "muertos" donde sea muy difícil llegar y que los materiales empleados y las soldaduras internas, entre las piezas de acero inoxidable alimentario, tengan la mínima rugosidad posible, para evitar que haya pequeños "refugios" para microorganismos.


Respecto a los envases y tapones, que están en contacto con el agua, se fabrican, almacenan y transportan en condiciones totalmente asépticas y son periódicamente sometidos a controles microbiológicos y químicos, para asegurar su esterilidad. También se controlan el resto de materiales de acondicionamiento (cajas, film’s, etiquetas, etc.) para asegurar su buen comportamiento en el almacenamiento, transporte y manipulación.


Calidad en el producto acabado

Respecto al producto acabado, se realizan controles de calidad diarios (microbiológicos, químicos y organolépticos) y no se expide ninguna botella, hasta que se ha comprobado que los resultados son correctos.


Así mismo, cada botella va marcada con un número de lote, que permite conocer toda su historia: desde el día y minuto en que se envasó, hasta el cliente al que fué suministrada, pasando, entre otras cosas, por los lotes de todas las materias primas que han intervenido en ella. Este sistema se llama trazabilidad y es básico en la gestión de la calidad de los alimentos, ya que permite la retirada rápida del mercado, de cualquier lote con cualquier incidencia y el seguimiento y detección de las causas que han producido el problema.


Al final, el objetivo es que el Agua Mineral Natural Sant Hilari, llegue a la mesa del consumidor en las mismas condiciones de pureza en que se encuentra en la naturaleza. Y esta es la condición que debe exigir en todo momento, cualquier buen degustador de Agua Mineral Natural.